McKinsey & Company explora cómo la inteligencia artificial puede transformar la producción de cine y televisión, mientras que la industria adulta busca nuevas estrategias tras la pandemia y los desafíos de salud pública.
McKinsey analiza cómo la IA puede optimizar la preproducción, edición y distribución de contenido, reduciendo costos y acelerando los ciclos creativos. La adopción de algoritmos de aprendizaje automático permite personalizar experiencias y predecir tendencias de audiencia, lo que puede beneficiar tanto a estudios tradicionales como a plataformas emergentes.
La industria adulta enfrenta retos de salud y reputación, como la suspensión de operaciones tras pruebas positivas de VIH y la necesidad de códigos de conducta. Al mismo tiempo, la colaboración entre estudios y la implementación de sistemas de pruebas rigurosos buscan restaurar la confianza del público y asegurar la continuidad de la producción.